Propiedades del aceite de oliva

A temperatura ambiente los lípidos pueden ser sólidos, a lo que se le denomina “grasas concretas” (o simplemente grasas), si a temperatura ambiente los lípidos se presentan como líquidos se denominan “aceites”. El aceite de oliva es líquido a temperatura ambiente. El aceite de oliva posee algunas propiedades características de todos los aceites vegetales, así como otras particulares de la aceituna. Una de las principales propiedades se deriva de su alto contenido de ácido oleico (llegando de media a un 75%)[8 Las propiedades dependerán en gran medida de la variedad de aceituna empleada, de la forma en la que se procesó el aceite y de los procedimientos de almacenado.

La acidez de un aceite de oliva viene determinada por su contenido en ácidos grasos libres y se expresa por los gramos de ácido oleico por cada 100 g de aceite. Estos grados no tienen relación con la intensidad del sabor, sino que son una pauta para catalogar los aceites de oliva.

Un aceite de oliva virgen que por su olor y sabor resulte defectuoso así como por tener una acidez superior a 2%, se conoce como aceite de oliva lampante; este nombre hace referencia al empleo que se hacía de él hasta hace pocos años, ya que se usaba para la iluminación con lámparas o lucernarias. Una vez refinado y casi desprovistos de sabor, olor y color se encabezan con aceites de oliva vírgenes aromáticos y afrutados (esta operación se denomina encabezar) siendo así aptos para el consumo, y se conocen como aceite de oliva refinado.

Composición de los aceites de oliva
El rendimiento de aceite de la aceituna es muy alto, dependiendo de la variedad, el porcentaje puede oscilar entre un 25 y un 30% de aceite en cada aceituna. Las aceitunas poseen un glucósido que le proporciona un sabor amargo y que debe eliminarse mediante un macerado adecuado, en el caso del aceite de oliva este compuesto se elimina de forma natural durante el prensado en la almazara. De los componentes químicos que posee el aceite son en su mayoría ácidos grasos, como son el ácido oleico (casi un 75%), siendo el siguiente el ácido palmítico, ácido linoleico. El aceite de oliva posee una cantidad moderada de Vitamina E (principalmente α-Tocoferol) y a pesar de poseer una baja cantidad de γ-Tocoferol el aceite de oliva es estable. Los componentes menores del aceite no se eliminan debido a que rara vez es refinado: escualenos, esteroles, alcoholes triterpenoides, clorofila, carotenoides .

No obstante se pueden resumir que existen en el aceite de oliva tres grandes grupos de sustancias, a saber:

Fracción saponificable: comprende el 98-99 % en el total de su peso. Está formada por los triglicéridos, ácidos grasos libres y fosfolípidos. Esta fracción está formada por un 75,5 % de ácido oléico (C18:1), un 11,5 % de ácido palmítico (C16:0) y por un 7,5 % de ácido linoléico (C18:2), además de otros ácidos grasos en concentración de trazas, como caféico, margárico, esteárico, etc.
Fracción insaponificable: constituye el 1,5 % en el total de su peso. Comprende los hidrocarburos como el hexenal, responsable del gusto herbáceo de un aceite de aroma frutado, alcoholes, esteroles y tocoferoles.
Otros componentes menores:
Polifenoles: relacionados con el sabor del aceite
Pigmentos clorofílicos y carotenoides: relacionados con el color que puede poseer el aceite.
Compuestos volátiles: responsables del aroma del aceite.

Propiedades organolépticas
Los aceites de oliva virgen extra, oliva virgen y oliva lampante se clasifican según sus propiedades organolépticas, para ello deben alcanzar unas puntuaciones mínimas en los paneles de cata. La actividad de estos paneles está regulada por el Reglamento (CE) No 640/2008 de la Comisión.

El color de los aceites de oliva vírgenes puede variar del dorado al verde oscuro, dependiendo de la variedad de aceituna empleada, pero ello no indica que su calidad sea mejor o menor.

En cuanto al sabor, hay una serie de atributos que los paneles de cata consideran positivos, y otros negativos, estos son :

Atributos positivos: Frutado (que puede ser verde o maduro), amargo y picante.
Atributos negativos: Atrojado/borras, moho-humedad, hongos y levadura, avinado-avinagrado/Ácido-agrio, metálico, rancio, cocido o quemado, heno-madera, basto, lubricante, alpechín, salmuera, esparto, tierra, gusano, pepino, madera húmeda.
Los atributos positivos deben guardar cierto equilibrio entre sí ya que si por ejemplo predominase mucho el picante tampoco sería considerado positivamente. El aceite de oliva (a secas) al ser en su gran mayoría aceite de oliva refinado, no se somete a catas por paneles ya que no posee ninguna propiedad organoléptica mínimamente comparable a cualquier aceite de oliva virgen o virgen extra. El poco sabor u olor que tiene un aceite de oliva (no virgen) procede de la pequeña cantidad de aceite de oliva virgen o virgen extra que lleva.

Según tipo de aceituna

Según el tipo de aceituna predominante pueden variar las propiedades:

La picual o marteña, originaria de Martos (Jaén) y que representa el 50% de la producción española y un 20% de la mundial, da un excepcional aceite de tonos verdes, con predominio de los sabores ligeramente amargos y afrutados y es muy resistente a las heladas.Es la variedad menos vecera, es decir la que mantiene una media de producción constante a lo largo de vida productiva.
La hojiblanca y picuda (típicas de los aceites de Córdoba y Málaga), dan generalmente aceites de tonos dorados y de sabor suave.
La arbequina (variedad mayoritaria de La Arbeca, Lérida) y Borjas Blancas, aunque también está muy presente en el Camp Tarraconés, sur de Tarragona siendo su capital Siurana. Fue plantada por las tropas del rey Jaime I en su vuelta tras la conquista de Baleares y dan lugar a aceites muy aromáticos, de color verde a principio de cosecha, y almendrados, nada de amargos ni picantes con notas olfativas características.
La empeltre de Aragón da lugar a aceites amarillos y dulces, con un aroma característico que recuerda al plátano y la manzana.
La cornicabra originalmente de Toledo, que da aceites de sabor fuerte y muy aromáticos.

Tipos de aceites de oliva

Las distintas calidades de aceituna, los distintos métodos de recolección, el transporte y la elaboración más o menos cuidadosa da lugar a distintas calidades de aceites de oliva. A continuación se citan las europeas y las de Estados Unidos. En el resto del artículo siempre hablaremos de las calidades europeas.

Uno de los organismos encargados de la regulación del aceite de oliva es el Consejo Oleícola Internacional.

Tipos de aceites de oliva en Europa

La legislación de la Unión Europea (Reglamento CE 1019/2002)[4 distingue únicamente cuatro categorías comerciales de aceite de oliva:

Aceite de oliva virgen extra: Este tipo de aceite es de máxima calidad, se obtiene directamente de aceitunas en buen estado únicamente por procedimientos mecánicos, con un sabor y olor intachables y libres de defectos, no pudiendo sobrepasar su grado de acidez los 0,8°. La puntuación organoléptica, dada por un panel de cata cualificado, debe ser igual o superior a 6,5 puntos.
Aceite de oliva virgen: Este aceite sigue los mismos parámetros de calidad que el aceite de oliva extra, en cuanto a los métodos de obtención. La diferencia es que no puede superar los 2° de acidez, y que la puntuación obtenida por un panel de cata cualificado debe ser igual o superior a 5,5 puntos. En otras palabras, los defectos deben ser prácticamente imperceptibles para el consumidor.
Aceite de oliva: Es una mezcla de aceite de oliva refinado, que es el obtenido a partir del refinado de los aceites defectuosos, que no han alcanzado los parámetros de calidad anteriormente citados y de aceite de oliva virgen o virgen extra (entre un 10% y un 20%). Como observaremos, ha perdido la palabra “virgen”. Ello es debido a que en el proceso de elaboración del aceite refinado se utilizan otros procesos químicos y/o térmicos de limpieza de aromas, sabores y colores. El grado de acidez de este aceite de oliva no puede ser superior a 1,5°.
Aceite de orujo de oliva : Este tipo de aceite es el resultado del refinado, por medios químicos, de los orujos o morcas, procedentes de la molturación de la aceituna. La grasa vegetal obtenida se mezcla con una determinada proporción de aceite de oliva virgen, y la graduación final obtenida, en ácidos oleicos, no será superior a 1,5°.
Otro tipo de aceite, no comercial, es el aceite de oliva virgen lampante. Es aceite virgen defectuoso y que por tanto no se puede consumir directamente como los otros vírgenes. Su nombre le viene de la utilidad que se le dio en tiempos pasados como combustible para las lámparas o candiles. Hoy es el que se utiliza para ser refinado, proceso del que se obtiene el aceite de oliva refinado, no comercializable tal cual por su ausencia de sabor y color, pero que, mezclado con virgen o virgen extra (10% – 20%), pasa a ser comercializable, denominándose aceite de oliva, como ya hemos comentado. Proceden ambos al igual que el virgen y el extra, únicamente de aceitunas, pero de baja calidad, debido en su mayor parte a las aceitunas del suelo, las heladas, picadas, etc. pero siempre y sólo de aceitunas. Pero tras unos procesos térmicos, físicos y químicos en refinería y un posterior mezclado con vírgenes se puede comercializar, por lo que este tipo de aceite resultante (el aceite de oliva a secas) no es considerado por muchos un auténticoz zumo de aceituna ya que se ha sometido a distintos procesos distintos a los propios de la almazara. Por eso solo se puede considerar zumo de aceituna a los aceites vírgenes y vírgenes extra.

Grados comerciales del USDA
Debido a que Estados Unidos no es miembro del IOOC los grados de comerciales tienen otras categorías legales; es por esta razón por la que las denominaciones de las botellas de aceite que proceden de este país tales como “extra virgin” (virgen extra) no tienen denominación legal equivalente.

El U.S. Department of Agriculture (USDA) es el organismo encargado de listar los grados del aceite de oliva producido y comercializado en su territorio. Estos grados se establecieron en el año 1948, y están fundamentados en la acidez, la ausencia de defectos, olor y sabor:

U.S. Grade A o U.S. Fancy contiene ácidos grasos libres de no más que un 1,4% y está libre de defectos
U.S. Grade B o U.S. Choice contiene ácidos grasos libres de no más 2,5% y posee una “cantidad razonable de defectos”
U.S. Grade C o U.S. Standard contiene ácidos grasos libres de no más un 3,0 % y posee “algunos defectos”
U.S. Grade D o U.S. Substandard contiene ácidos grasos libres de más un 3,0 % y posee “fallos que cumplen los requerimientos de la «U.S. Grade C»”.

Elaboración y obtención del aceite

Las aceitunas deben recolectarse de los olivares a finales de otoño o comienzos de invierno y se escoge el instante en el que las aceitunas poseen su máximo nivel de ácidos grasos en la pulpa de la oliva. Los métodos de recolección pueden diferir desde un vareado a mano, a una recolección con máquinas vibratorias agarradas al tronco de los olivares que inducen la caída de las aceitunas. Las aceitunas recolectadas deben estar lo más intactas posibles y deben ser prensadas lo antes posible para evitar la oxidación.

Las aceitunas se limpian y criban, eliminando residuos como hojas, tallos, tierra o pequeñas piedras. Posteriormente se lavan con agua fría para eliminar otras impurezas como polvo, barro, restos posibles de herbicidas. Finalmente se almacenan en pequeñas pilas a la espera de ser molidas.Antiguamente en las almazaras tradicionales el almacén donde estaba la aceituna se llamaba troje.

Las aceitunas recolectadas se transportan a unas instalaciones en las que se extrae el aceite de oliva mediante prensado. Estas prensas o molinos reciben el nombre específico de «almazaras» (la etimología proviene del árabe «al-mas’sara» que significa ‘extraer’, ‘exprimir’). El proceso de prensado deja liberar un líquido no oleoso denominado desde la época de los romanos como amurca.

Para obtener un aceite de calidad la aceituna debe procesarse en las 24 h siguientes a su recogida.

Molienda
La molienda de la aceituna es el primer proceso al que se someten las aceitunas. Se trata de romper los frutos para que posteriormente puedan soltar el aceite que llevan dentro de sus células.

El proceso tradicional de molienda se realiza en un mortero o molino de rulo, donde se tritura para romper los tejidos en los que se encuentra el aceite. Respecto a los molinos, existen de muchos tipos, todos de invención siria o romana y cuyos nombres son: muela olearia, de cuñas, de palanca y de sangre, nombre dado por estar accionado por una bestia que arrastra un eje sobre el que una muela de granito vertical va moliendo la aceituna hasta convertirla en una pasta fina. Este tipo de molienda está en desuso, son pocas las almazaras que aún lo poseen, y las pocas que lo tienen ya son movidos eléctricamente.

Actualmente la mayoría de las almazaras cuentan con molinos de martillos, normalmente de eje horizontal. En ellos, se va introduciendo la aceituna de forma automatizada y recibe el impacto de los martillos metálicos que giran a gran velocidad. El molino cuenta con una criba de un diámetro determinado; cuando las partículas lo alcanzan, pasan, si no, siguen dentro del molino hasta que lo hagan.

Batido
Una vez obtenida la pasta por molturación, es objeto de batido, cuyo objeto es sacar el aceite de las células y que este aceite vaya creando gotas de mayor tamaño por agregación. Las batidoras tienen unas palas o algún otro sistema que mueve de manera lenta pero continua la pasta en unos recipientes semicilíndricos. Cuando en el procedimiento ulterior se usan prensas para la extracción del aceite, la duración del batido es más corta y se limita a entre diez y veinte minutos.

Las batidoras tienen una camisa por la que se puede hacer circular agua caliente que a su vez calienta la masa batida y facilita la extracción del aceite. Se debe realizar a una temperatura no demasiado elevada.

Extracción
La extracción es la fase en la que se separa el aceite, contenido en la masa que sale de la batidora, del resto de componentes de la aceituna; agua, hueso, piel, etc.

En la actualidad, son dos los sistemas utilizados.

Extracción por presión
Es el sistema tradicional. La pasta que resulta del batido se prensa, envolviéndola en capazos o capachos redondos de esparto entretejido, que actúan como desagües, filtrando los líquidos y reteniendo los sólidos. El líquido, transvasado mediante un canal sito en la base de la prensa denominado ‘jamilerade una a otra tinaja, se decanta, por lo que libera al aceite de las sustancias que tenga en suspensión.

Este sistema está en desuso, siendo pocas las almazaras que aún lo conservan.

Extracción contínua por centrifugación
Existe otro procedimiento en lugar del prensado y que actualmente es más utilizado a nivel industrial por resultar más eficiente y económico. En él, la pasta, una vez batida, se centrifuga, siempre sin añadir productos químicos ni calor. Gracias a la distinta densidad de los líquidos, los productos extraídos se separan en niveles, quedando en la parte más exterior de la centrifugadora los más pesados (agua y orujo) y, más hacia el centro, los menos pesados (aceite).

Se denominan sistemas contínuos porque al contrario que el tradicional en el que la prensa tiene que parar para descargarse y cargarse de nuevo, en estos la obtención es contínua, la centrífuga no para de ser alimentada por un extremo y por el contrario sale el aceite y los subproductos.

Dentro de este sistema de centrifugado se distingue:

Uno más tradicional denominado de tres fases (aceite, alpechín y orujo). En este sistema a la mezcla obtenida del batido se le añade agua y posteriormente se centrifuga, obteniendo así: aceite, alpechín y orujo. El alpechín es el agua de vegetación que contenía la aceituna, más cierta cantidad añadida. Se separa del aceite por decantación o centrifugación. El orujo es la parte sólida, y está formada por huesos, pieles y pulpa de aceituna.
Sistema de dos fases: En este sistema la mezcla obtenida del batido de la molienda se centrifuga directamente, en él los residuos sólidos y líquidos de la molienda salen juntos, formándose una pasta que se denomina alperujo. En este sistema de dos fases, el resíduo es mucho más difícil de gestionar, porque tiene un 75% de agua y para deshidratarlo hay que aplicarle temperaturas muy altas, del orden de los 1.200 º C. Por el contrario, es un proceso de obtención de aceite que utiliza mucha menos agua que el de tres fases.
La pasta que resta es aún rica en aceite y se exprime de nuevo hasta tres veces más. Los residuos se conocen con el nombre de orujo. El aceite de la primera presión es el más valorado, y según se va exprimiendo de nuevo se obtienen aceites de diferentes calidades. Para obtener un litro de aceite de primera extracción se necesitan unos cinco kilos de aceitunas. El consumo durante el primer año asegura que sus cualidades estén intactas. Estos aceites se conocen con el nombre genérico de aceite de oliva virgen.

Los restos sólidos (una especie de pasta) son conocidos como orujo, y los líquidos, denominados alpechín, procedentes de la extracción del aceite de oliva, son aprovechados como combustibles, siendo de alto poder calorífico o como abonos orgánicos.

Extracción de aceite de orujo
La obtención del aceite que aún permanece en el producto secundario sólido (orujo) que se obtiene después de la molturación y prensado de la aceituna se realiza normalmente, al igual que en todos los aceites de semillas, con el uso de disolventes, normalmente hexano. Este proceso no se realiza en las almazaras si no en las así llamadas orujeras a donde se lleva este producto.

Refinado
Es el proceso químico y físico al que se someten los aceites de oliva vírgenes que por sus características organolépticas y de acidez no son aptos para el consumo y los aceites de orujo de aceituna, . Durante el refinado se realizan las siguientes operaciones:

Separación de mucílagos, que elimina las lecitinas y las gomas.
Eliminación del color mediante carbón activo o bien por tierras absorbentes como la bentonita.
Eliminación de la acidez por tratamientos con hidróxidos alcalinos, operación denominada de saponificación, los jabones de estos ácidos grasos, obtenidos por adición de sosa, son fácilmente eliminables al ser insolubles en el aceite.
Desodorización con tratamientos de agua a temperaturas de entre 160 y 180 ºC a elevado vacío, donde se eliminan determinados aldehídos.
Este proceso no se realiza tampoco en las almazaras si no en refinerías específicas.

Historia del aceite de oliva

El uso de aceites vegetales en la vida cotidiana, tanto su uso gastronómico como religioso, u otras aplicaciones habituales, acompañó a la humanidad desde tiempos inmemoriales, empleado como combustible en la iluminación de los templos religiosos. Se sospecha que las primeras plantaciones se han realizado en la extensa área que va desde Siria a Canaán (desde el V milenio a. C. Hasta comienzos del III milenio a. C.).Se cree que quizás naciera su uso con la agricultura, no obstante se conocen usos del árbol del olivo en el Paleolítico Superior (12.000 a. C.).

El origen de la producción de aceite de oliva hay que buscarlo en las costas del levante mediterráneo. En toda la región sirio-palestina comenzó a extraerse aceite de aceitunas silvestres no se empezó a cultivar el olivo de forma sistemática en la misma zona. En Egipto, donde se empezó el cultivo del olivo hacia el 2000 a. C., se comenzó a usar el aceite de oliva con fines cosméticos. Ya los egipcios ya apuntaban a Isis como la diosa que enseñó el cultivo del olivo a los hombres. Los mismos egipcios empezaron a comercializar el aceite de oliva. Ya en el interior de las cámaras funerarias se ven representadas vasijas y ánforas con aceite de oliva. Pronto se extendería al mediterráneo, siendo parte integrante de la trilogía: pan, vino, aceite.

La producción oleícola no llegó a los griegos, hasta mediados del II milenio a. C. a través de la conquista micénica de Creta (donde se documenta la producción de aceite y su uso ritual desde el periodo minóico antiguo). En la posterior civilización helénica que se desarrolló en el area, el aceite de oliva siempre tuvo un importante papel. En el origen mítico de Atenas, el olivo juega un papel fundamental, pues dice la tradición que tanto Atenea como Poseidón quisieron tener bajo su protección a la nueva ciudad y para ello Zeus ofreció un presente a los atenienses, prefiriendo estos el presente de Atenea, un retoño de olivo. Durante las competiciones gimnásticas, los griegos se ungían con aceite de oliva que luego se limpiaban usando un artilugio de bronce o cobre llamado estringilo. En la época de la expansión colonial griega, en torno al siglo VII a. C. los griegos llevaron la producción de aceite a Italia.

Los fenicios, el gran pueblo comerciante de la antigüedad mediterránea, llevó el cultivo del olivo a las costas del sur de la Península Ibérica, la actual Andalucía, hacia el siglo XI a. C. Pronto dicha tierra habría de convertirse en una de las principales zonas de producción del oro líquido. Fueron los fenicios los que asimismo introdujeron la producción oleícola en el Magreb y Cerdeña.

Con Roma el consumo de aceite de oliva llega a los confines del imperio, a las nubladas fronteras de Britania y a las nevadas llanuras danubianas. El comercio del aceite se desarrolló como nunca antes, las costas del magreb oriental, la Baetica (Andalucia) y el mediterráneo francés fueron los tres grandes centros de producción de aceite durante los siglos del imperio.

El predomino andaluz y jiennense en la producción mundial de aceite de oliva proviene de la época de los establecimientos del Imperio romano en Hispania. En época romana la Bética, provincia romana que coincide básicamente con el territorio andaluz, fue la principal provincia productora de aceite de oliva durante los siglos de esplendor del Imperio romano. Muestra de la gloria de la que fue una de las provincias más ricas y fecundas del Imperio romano, es la colina del Testaccio, en Roma. El Testaccio, o monte de los tiestos, es una colina artificial de 250 x 150 metros en su base y de más de 50 m de altura, formada por los millones de restos de ánforas olearias(de aceite de oliva), arrojadas en él durante casi trescientos años, desde la época de Augusto, hasta mediados del siglo III, donde más del 90% corresponde a ánforas baeticas. La tradición popular de la capital de Italia, que recoge historias de la colina como testimonio de la gloria de Roma, conserva la leyenda de que se trataría del lugar donde se arrojaban las ánforas que contenían el tributo de todas las provincias a la ciudad imperial. En la enormidad del monte de tiestos, los habitantes de la ciudad veían un símbolo del poder de la Roma antigua y de la bonanza económica de su gran imperio. No obstante la tradición popular yerra en su identificación: el Testaccio está formado por las ánforas que contenían el tributo y la riqueza del aceite de una sola provincia, la Baética y en menor medida de la Tripolitania, según el modelo (Dressel) de vasija hallados en dicho yacimiento romano.

En la antigüedad, y al igual que actualmente, el centro de la producción andaluza se encontraba en el valle del Guadalquivir, si bien entonces el peso mayor recaía algo más al oeste que actualmente (con el actual predominio en Córdoba y sobre todo de la olivarera por excelencia Provincia de Jaén).

Aceite de oliva

El aceite de oliva es un aceite vegetal de uso principalmente culinario que se extrae del fruto recién recolectado del olivo (Olea europaea) denominada oliva o aceituna. Casi la tercera parte de la pulpa de la aceituna es aceite, es por esta razón por la que desde muy antiguo se ha extraído fácilmente su aceite con una simple presión ejercida por un primitivo molino (almazara).Su uso es fundamentalmente culinario, pero se ha empleado con propósitos cosméticos, así como cotidianos en las lámparas de aceite. La oliva o aceituna no se puede comer debido a la amargura de su sabor (debida principalmente a la presencia de compuestos fenólicos), este sabor se reduce en gran medida mediante la aplicación de diversos procesos de curado. No obstante el 90% de la producción mundial de olivas va a producir el aceite.Tan sólo un 2% de la producción mundial se realiza fuera del área del mediterráneo y España, Italia y Grecia acaparan las tres cuartas partes de la producción mundial.

El aceite se extrae de aceitunas maduras de entre seis y ocho meses, justo en el momento que contienen su máxima cantidad de aceite y suele ser a finales de otoño. Las aceitunas se someten a una primera presión con el objeto de extraer su zumo; la calidad del aceite depende en gran medida del procesado posterior. Es por esta razón por la que los productores vigilan estos pasos con sumo cuidado. La calidad del aceite de oliva se juzga por sus propiedades organolépticas y por su contenido de ácidos grasos libres. Existen regulaciones en la Unión Europea que regulan las clasificaciones del aceite en seis categorías en función de la concentración de ácidos grasos. Cabe distinguir el cultivo olivarero (denominado: olivicultura) y de la extracción del aceite de oliva (denominado: elaiotecnia).

El estudio de las propiedades del aceite de oliva, así como del cultivo del olivo, se denominan olivicultura, siendo una rama de la elaiotecnia del griego elaios que significa cultivo, ciencia que estudia la extracción aceites vegetales como puede ser el mismo aceite de oliva, el aceite de girasol, el de cacahuete,palma, etc.

Hoy en día el aceite de oliva se comercializa envasado en botellas (de cristal o plástico), así como en bidones protegidos de la luz. Los mayores productores del mundo se encuentran en las cercanías del mar mediterráneo, siendo España el mayor productor mundial.

¿A qué sabe este aceite?

Los aceites aromatizados de Mallafré triunfan en los canales de distribución gourmet y de alta cocina. Casi la mitad de la facturación de la empresa se halla en el mercado extranjero, sobre todo Francia, Italia y Alemania.

Tras 75 años de existencia –se cumplen precisamente este año– y una larga tradición en la extracción y producción de aceite de oliva siguiendo los esquemas tradicionales, Mallafré ha encontrado el éxito en un producto altamente diferenciado, el aceite de oliva virgen aromatizado. «Empezó casi como un juego con un cliente alemán y ahora estamos viendo que cada vez hay más demanda de este aceite, porque la gente quiere cosas nuevas, sobre todo si se trata de cocina de alta gama», explica Josep M. Mallafré, tercera generación y actual responsable de la empresa de Riudoms.

Los aceites aromatizados se obtienen a base de la moltura conjunta de las aceitunas y el producto del que se quiere que el aceite tome el gusto. Los primeros que se crearon fueron los de la gama cítrica, con limón, naranja o mandarina, y consiguieron para la empresa la medalla de plata de la World Edible Oil Fair en las ediciones de 2004 y 2005. Posteriormente llegaron los aceites con aromas de hierbas como el tomillo o el romero, después el de ajo, y últimamente los más atrevidos, el aceite con aroma de guindilla y el de café, que es el primero del mundo que se comercializa. Para este año está previsto sacar dos nuevas especialidades, con aromas a menta y maríaluisa.

«Desde que empezamos a producir esta nueva gama de aceites hemos tenido una evolución económica muy positiva, porque se trata de un producto muy selecto, de gama alta, que consigue que entremos en mercados en los que ya había otros aceites pero donde conseguimos colocar el nuestro gracias a la entrada que nos facilita el aromatizado», explica Josep M. Mallafrè.

Canales de venta. Los aceites aromatizados se venden en canales de distribución gourmet y en la tienda que tiene la empresa en Riudoms. Allí pueden encontrarse también los patés de olivada, jabones y otras especialidades, y por supuesto el aceite de oliva virgen extra. Lo que no se vende aquí son los aceites de frutos secos, que Mallafré elabora exprimiéndolos directamente (de avellana, de almendra, de nuez, de pistacho o de semillas de calabaza) pero que no puede vender en España porque la reglamentación española no los contempla como productos alimentarios. Por tanto, Mallafré se ve obligado a venderlos únicamente en el mercado europeo, donde tienen una importante demanda.

De hecho, la exportación supone el 50% de la facturación de este molino de aceite, situada sobre los dos millones de euros. Sus principales mercados son Francia, Alemania e Italia. La venta a estos países, con pautas de consumo muy diferentes de la nuestra, obliga también a presentar el producto en sistemas alternativos como el bag-in-box, muy usado hasta la fecha para el envasado del vino y que se está abriendo una brecha en el aceite: el hecho de que se pueda verter sólo la parte necesaria en cada ocasión sin que el producto entre nunca en contacto con el oxígeno hace que aguante mucho más tiempo sus propiedades organolépticas y, por tanto, es muy adecuado en familias que usan el aceite de oliva muy de tanto en cuanto.

Mallafré está elaborando ya el aceite de la nueva cosecha, que parece que se situará en la raya alta por lo que respecta a cantidad, llegando a unas 500 toneladas. Aparte de las aceitunas de sus propias fincas, hay cerca de 350 payeses que llevan su cosecha a este molino, casi todos ellos del Baix Camp. El precio de venta se mantendrá este año en 22 euros la garrafa de cinco litros, pese a la presión para reducir el precio que ha habido en la producción que saldrá a granel.

fuente/diaridetarragona.com/

El 70% del aceite de oliva que importa Méjico es español

“Hazlo fácil, hazlo saludable… Hazlo con aceite de oliva de España”. Con esta frase por eslógan acaba de presentarse en Méjico la campaña de promoción del aceite de oliva español que se va a desarrollar durante los meses de noviembre y diciembre, impulsada por la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Icex, Asoliva y Extenda. Esta campaña, con un presupuesto de 100.000 euros, centra su estrategia principal en la promoción en el punto de venta, con refuerzo en el sector de la restauración.

Méjico es un gran importador de aceite de oliva, por su escasa producción. Su consumo en 2008 rondó las 7.500 toneladas, 500 más que el año anterior, procedentes en su mayoría del exterior. Con un consumo similar a las importaciones, conviene destacar que el 70 por ciento procede de España. Las exportaciones de aceite de oliva realizadas desde Méjico ascienden a 500 toneladas anuales.

La campaña pretende aprovechar el potencial de crecimiento que presenta el mercado del aceite de oliva en México. En concreto, los objetivos principales de esta acción son fomentar, aumentar y consolidar el consumo de los aceites de oliva de España, mejorando la información al consumidor sobre las propiedades nutricionales y saludables de este alimento.

El elevado número de restaurantes de comida francesa, italiana y española, así como la importante industria turística y hotelera,frecuentada por extranjeros y por la clase alta mexicana, explican las elevadas cifras de consumo de aceite de oliva en este tipo de establecimientos. Por este motivo, una parte importante de la campaña de promoción del aceite de oliva español se concentra en la restauración.

En el mercado mexicano se comercializan tanto aceite de oliva virgen extra como aceite de oliva, y existe cierta confusión entre los consumidores sobre las diferencias entre ambos y sus usos recomendados. Sin embargo, existe un creciente interés por las propiedades saludables del aceite de oliva respecto a los otros aceites vegetales.

Los mensajes de la campaña de promoción del aceite de oliva español transmiten las cualidades nutritivas del aceite de oliva como elemento fundamental para una alimentación sana y equilibrada, además de aportar información sobre las categorías de los aceites de oliva, sobre sus cualidades gastronómicas y sus características organolépticas.

Al acto de presentación de la campaña de promoción del Aceite de Oliva Español en Méjico celebrado en Distrito Federal asistieron el embajador de España en Méjico, Carmelo Angulo Barturen, el consejero jefe de la Embajada, Félix Martínez-Burgos, la consejera comercial, Matilde Climent, la gerente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Teresa Pérez Millán, y el director de la Unidad de Promoción de Negocios de Extenda, Jeromín Huertas. La presencia de medios de comunicación fue muy amplia, con representantes de la Agencia EFE, la televisión mexicana, varias emisoras de radio y revistas especializadas de gastronomía. También acudieron restauradores interesados en recibir información sobre los aceites de oliva españoles disponibles en Méjico.

La Organización Interprofesional del Aceite de Oliva es fruto de un pacto voluntario entre entidades representativas del sector oleícola español, donde las ramas de la producción, y de la transformación y comercialización de los aceites de oliva están representadas al 50 por ciento. Sus objetivos son promocionar el consumo, incentivar la I D i y promover el seguimiento de mercados.

fuente/afuegolento.com/

222.000 toneladas de aceite

La próxima campaña de la aceituna generará 222.000 toneladas de aceite, según los datos del primer aforo.

La próxima campaña de la aceituna en la provincia generará 222.000 toneladas de aceite, a partir de una producción de 1.215.182 toneladas de aceituna, de las que 45.000 corresponderán a aceituna de verdeo y el resto tendrá como destino las almazaras, según los datos del primer aforo de la producción de aceite de oliva de Córdoba.

En rueda de prensa, el delegado de Agricultura y Pesca de la Junta en Córdoba, Francisco Zurera, destacó también que las cifras de este primer aforo sobre la campaña 2009-2010 confirman que el cultivo del olivar se coloca como la primera actividad económica de la provincia, pues representa el 53 por ciento de la producción agraria total de Córdoba, con 42 millones de olivos distribuidos en una superficie de 344.000 hectáreas, que son el territorio ya de cuatro denominaciones de origen.

En cuanto a la calidad del aceite, Zurera aseguró que será “extraordinaria”, igual que en la pasada campaña, pues “el agricultor, ante la caída de los precios, ha seguido apostando por sus olivos y por sus fincas”, y seguirá también “produciendo la misma cantidad este año”.

fuente/europapress.es/

Cómo comer bien las aceitunas

Supongo que estarás conmigo en la siguiente afirmación: no sabemos comer aceitunas. Claro está que me refiero a las que tienen hueso. Nada de aceitunas rotas o rellenas de anchoa. En algunos casos podemos dejar casi el 20% de la carne de la oliva pegada al hueso. Además queda muy feo, tanto si dejamos el hueso en el cenicero (cosa que no se debe hacer nunca) o en un rincón del plato. Nunca en el suelo. Nunca.

Hoy vamos a aprender cómo se debe comer una aceituna. Para esto, necesito que hagas un profundo esfuerzo de imaginación y dejes lo que estás haciendo.

Antes de nada debemos reconocer bien las partes de la aceituna. La carne (o pulpa) y el hueso, todos sabemos lo que son. Denominaré vértice a cada una de las dos puntas de la aceituna, que tiene la misma forma que una pelota de rugby (algunas variedades de oliva pueden llegar a ser esféricas, lo sé). De uno de los vértices debe sobresalir un pequeño rabito, que es por donde estaba unida al árbol.

El truco para no dejar ni una pizca de carne en el hueso es muy sencillo. Debemos ser hábiles con la lengua (sé que lo eres) y colocar la aceituna en forma vertical entre las muelas. Pueden ser las del lado izquierdo o derecho, da igual. Debemos hacer una pequeña mordida en los dos vértices, es decir, aplastar ligeramente la aceituna por sus extremos hasta que la muela toque hueso. Repetiremos el paso otra vez, girando antes un poco la aceituna.

Con este proceso habremos separado la carne del hueso de toda la oliva entera. Ahora ya solo queda, con los dientes que a ti más de guste y la lengua, coger la carne que se habrá desprendido del hueso.

Cuando masticamos una aceituna, como hace la mayoría, lo que provocas es que la carne y el hueso se peguen más aun. Mordiendo por los extremos, la fuerza que ejerce la pulpa contra el hueso es lateral, ideal para que se desprenda correctamente.

Si sigues bien este consejo no debería quedar nada de carne pegada al hueso. Serás el rey de la mesa y el más rápido. No hace falta asemejarse a un animal rumiante para zamparse una pequeña aceituna. En pocos segundos se puede ser mucho más efectivo.

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Jaén superará las 500.000 toneladas de aceite

Según los datos del primer aforo oficial realizado por los técnicos de la consejería, la provincia produciría unas 530.000 toneladas frente a las 432.000 del año pasado

Según el primer aforo, realizado por la Consejería de Agricultura, Andalucía producirá 1.038.700 toneladas de aceite de oliva, obtenido de la molturación de 4.905.856 toneladas de aceituna.

De esta producción de aceite, un 25,11% más que la obtenida en la anterior campaña 2008-2009, un total de 530.000 toneladas corresponderán a Jaén, la primera provincia andaluza en producción y que sirve de base para la elaboración del aforo.

A Jaén le siguen, según las previsiones de cosecha, las provincias de Córdoba (225.000 toneladas de aceite); Sevilla (100.000 toneladas); Granada (95.000 toneladas); Málaga (67.000 toneladas); Almería (10.000 toneladas), Cádiz (7.000 de toneladas) y Huelva (4.700 toneladas).

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